Saboreando…

El arte es causa y consecuencia de la memoria. Pensemos en la comida, por ejemplo. La comida es nada más que un combustible que mantiene en movimiento la maquinaria de nuestro cuerpo. Es una fuente de energía que aporta el número de calorías necesarias y algunos elementos más. El hombre no se contentó con eso. Apenas descubrió los matices que la combinación de los sabores podrían producir, le dedicó un enorme porcentaje de su energía al placer de comer por el placer en sí. Dalmiro Sáenz